Luego de hablar por horas, sin parar, los jóvenes se quedaron dormidos en el suelo y uno en frente del otro. Michael dormía plácidamente, por momentos sonreía dormido, se acomodaba y continuaba durmiendo, como un angelito. Madeleine, por su parte hablaba en voz baja dormida. Eso era peligroso para ella.
6 meses después.
27 de abril de 1987.
- Madeleine – Dijo tocando el hombro de la joven – Madeleine!!!
- Ah! Perdón, ¿Qué decías Nicole? – Murmuró un tanto distraída y aún en “su mundo”.
- Decía que ya estamos alcanzando al auto - Murmuró mirando hacia la autopista - ¿Lista?
- Supongo.
Madeleine procedió. Y luego de unos minutos o más bien segundos, las personas que iban en el ya mencionado vehículo, habían pasado “a mejor vida” como solía decir Nicole.
- ¿Qué hay de Jackson? – Interrogó Nicole, con cierto interés en el tema y curiosamente.
- ¿Qué? – Respondió algo desentendida del tema – Perdón, no te oí.
- ¡Claro! Si estabas vaya a saber yo donde, tienes cara de enamorada, ¿será eso? – Comento riendo.
- ¡¿Enamorada?! ¡¿Yo?! – Expreso en una carcajada un tanto sarcástica – Sólo pensaba – Agregó mirando por la ventana del auto.
- No, si soy yo la que anda en la luna, en pleno trabajo – dijo irónicamente – Ahora respóndeme, ¿Qué hay de Jackson? – Expresó con una mirada pícara y de segundas intenciones.
- Bien – Dijo sin interés alguno – Hace…una semana que no lo veo, es bastante raro, ya que todos los días nos vemos, yo voy a su casa, el viene a la mía, damos paseos, etc. Tendré que llamarlo – Suspiro – Lo haré.
Luego de esta conversación, Maddie llegó a su casa, llevada por Nicole. Se despidieron y la joven entro a su casa.
Sintió unos leves pasos, casi imperceptibles para algunos, para otros quizás es producto del viento o algo por el estilo. Pero… ¿Qué era? Intrigada y curiosa subió las escaleras para recorrer los pasillos de su mansión, en donde vivía solo con Rosa y George. Sólo ellos tres.
Tomo un arma y la llevo consigo, oculta. Los ruidos venían de su habitación –“De seguro es Rosa acomodando la ropa, o la ventana que esta abierta y el viento que bota cosas al suelo, que se yo” – Se decía a sí misma. Abrió la puerta lentamente y….
Ahí se encontraba ella, en el suelo, y Michael debajo de ella, con una notoria cara de dolor o algo por el estilo. Sobre la cama se encontraba una jaula, con un pequeño gatito dentro de ella.
- ¿Michael? – Preguntó Madeleine sorprendida.
- Je – Murmuro tímidamente – Hola.
- Hola….O perdón, deja levantarme para tu puedas también hacerlo, ¿te pegaste en algún lugar? Te ves como que algo te duele – rió.
- No, no es nada – Sonrió – Ves el gatito – Indico la jaula – Es tuyo.
¡Hermanitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¿Como estas? Yo super feliz de poder leer tu novela.
ResponderEliminar¡Guau! Si que esta historia es super interesante, me encanto, ¡Me encanto! ¡Me encanto! Ademas pusiste fechas, y me fascina cuando en una novela ponen fechas exactas, ¡Wiiii! Aunque me dejo intrigada porque Michael sentia algo de dolor, quiero saber porque!!!
¡Jajaja! ¡¡¡Gracias por escribir tan linda novelaaaa!!! ¡Wiiiiiii!
¡¡¡Te quiero con todo mi corazon hasta el infinito y mas alla!!!
Con ansias espero la proxima parte. ¡Te adoro hermanita querida!
Yam!