Capítulo IV
- ¿Mio? ¿El gatito? ¿El de la ja…
- Si, ese mismo – Rió.
- Es hermoso – Murmuró observando al pequeño ser que se encontraba frente a ella.
- ¿Qué nombre le pondrás? – Preguntó acariciando al gatito.
- Mmm… ¿Qué te parece si… le llamamos Blue?
- Es hermoso, muy creativo y además sus ojos son en un tono azulado.
- Tienes razón, es el nombre perfecto.
- Maddie, ¿puedo preguntarte algo?
- Si, claro que si, lo que quieras – Dijo mientras tomaba entre sus brazos al pequeño animal.
- ¿Qué hacías con un arma? ¿Ibas a matarme?
- ¿De que hablas? – Dijo desentendida.
- De aquella arma que esta sobre la mesita de noche.
- Ah, esa.
Ya no podía hacerse la “desentendida”.
- Es sólo por precaución, tengo una enorme “fobia” a lo que son los ladrones y… Pensé que eso eras.
- Pero, ¿es de verdad? – Preguntó tomando el arma entre sus manos.
- Si, lo es. No vayas a pensar que es ilegal y que la compre quién sabe donde. Esta inscrita, por lo tanto es legal – Dijo todo en un tono tan rápido, que apenas, ella misma se entendió.
- Tranquila! No te estoy pidiendo una explicación – Rió tiernamente.
- Será mejor que guarde esto.
Los días que siguieron, fueron los tres juntos, si, los tres, por que Blue, el pequeño minino los acompañaba a la mayor parte de los lugares de iban.
Algunos días después, una tarde fría.
Madeleine, Nicole, Selena y Christian “planeaban” un nuevo trabajo, quizás de esos en donde más dinero se podría ganar, pero también donde más se arriesgaba la vida, pues debían encargarse de un hombre muy importante, uno de los más importantes mafiosos de Londres, en ese entonces, por lo que debían hacer un trabajo “especial” como solía decir Selena. Debían ser silenciosos, cautelosos, y estar al pendiente a la vez de su vida, su seguridad.
El trabajo se llevaría a cabo en 5 días, exactamente el 17 de mayo. En el estarían Madeleine, Chris y Nicole, Selena estaría “en cubierto” para cualquier cosa, que se salga de protocolo o salga mal.
Dos días antes de llevarse a cabo el nuevo asesinato, repasaron cada cosa que debían hacer, nada podía dejarse al azar. Esto era más que importante.
- Maddie… ¿Recuerdas que debes hacer? – Preguntó Christian por onceaba vez.
- Si, lo recuerdo Christian, no debes preguntarme cada 2 minutos lo mismo, me saca de quicio y lo sabes – Respondió serena.
- Siento nervios – Murmuró Selena – Siento miedo.
- Es normal, es tu primer trabajo en esto – Dijo Nicole como si matar personas fuese normal o “pan de cada día”.
- No seas así Nicole, Selena es nueva en esto, tenemos que apoyarla - inquirió Madeleine.
- Ok – Dijo Nicole sin más, como si no le importara.
- Ya! Cállense, estamos por llegar, conserven la calma, respiren – Interrumpió Christian algo tenso.
Después de eso, nadie habló. Era un silencio incómodo, nadie se atrevía a romperlo, por miedo a algo, tal vez.
Al llegar al lugar, cada uno se fue por su camino, como se había acordado. El procedimiento se llevaría a cabo desde la azotea de un edificio.
Había llegado el momento de actuar. Y sin más, Madeleine disparó.

¡Hermanita adorada querida de mi alma y mi corazon! ¿Como estas? Yo super feliz de poder hablar contigo y leer un nuevo capitulo de tu novela. ¡Me fascino el gatito Blue! Es tan bonito! Yo quiero que Michael me regale uno asi! ¡Wiiii!
ResponderEliminar¡Genial el capitulo! Me encanto como lo relatas a cada momento, y me fascino eso de que Maddie, Mike y Blue compartieran tiempos juntos! ¡Wii!
¡¡¡TE QUIERO CON TODO MI CORAZON HERMANITA!!!
Gracias por todo! ¡Te adoro!
Espero con ansias un proximo capitulo. :)
Yam!