Capítulo XII
El tiempo seguía pasando, lento y sin piedad alguna. Madeleine se había sumido en una profunda depresión. Se sentía realmente mal. No comía casi nada, había adelgazado bastante.
- Debería morirme – Dijo observando su mesita de noche, que estaba prácticamente llena de antidepresivos y diversas pastillas.
Y lo estaba pensando hacer, desde hacía un tiempo atrás. Miró nuevamente sus medicamentos y una pequeña lágrima cayó por su mejilla derecha. Ella sólo cerro sus ojos, como deseando que nada de lo ocurrido, este pasando.
Al abrir sus ojos nuevamente y se levanto de la cama, su mirada era fría. Se acerco a la mesita y se detuvo justo en frente de ella.
- Hora de tomar esta montaña de pastillas – Murmuró - ¡Las odio! – Dijo botando todo lo que había en la mesa.
Alguien tocó la puerta.
- ¿Maddie? – Preguntó alguien- ¿Estás bien?
- ¡¡Déjame s o l a!! Quiero estar sola, ¡Déjame en paz! Entiéndelo.
La mayor parte del tiempo, Madeleine sufría de crisis nerviosas de este tipo y aún peores.
Durante y después de ellas, la habitación era un total desastre. Jarrones, floreros, cuadros, esculturas y muchas otras cosas eran destrozadas por Maddie.
Luego de estas crisis, la joven tomaba sus pinceles y oleos, para así comenzar a pintar, o tomaba unas cuantas hojas y lápices para dibujar o escribir.
Finalmente terminaba por quedarse dormida, momento en el que Rosa entraba a escondidas, para ordenar la habitación.
Algún tiempo después….
El sol lentamente entraba a través de las cortinas de encajes. La luna se marchaba, para dar paso al majestuoso y brillante sol. El día estaba llegando, un nuevo día.
Blue, el gatito de ojos azules, entró a la habitación. Él y Charlie, eran los únicos que podían entrar y salir a salvo de lugar.
El gatito subió a la cama y en una delicada caminata sobre las blancas sábanas, en poco tiempo se encontró frente a Maddie. Se acerco a la cara de la chica, toco con su nariz la mejilla izquierda de la misma y luego la lamió unas 5 veces.
Él la hacía feliz, cuando lo veía su mundo cambiaba del cielo a la tierra. Era quien podía sacarle más de una sonrisa a pesar de la situación.
Pero….
Algo sabía Blue.
¿Sería algo importante?
¿Qué sería?
¿Quién Sería?
¿Acaso Madeleine se animaría a salir de su habitación después de meses encerrada, solo para ver que pasa?
Estaba solo ella y sus dos mascotas en la casa.
O iba, o se quedaba con la inmensa duda.
Se levanto de la cama y buscó una bata, se la puso y bajo a paso lento las escaleras, detrás de ella, iba Blue.

¡Hermanitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ♥ ¿Como estas? Deseo que te encuentres muy bien. Yo aqui contenta de poder leer dos nuevos capitulos.
ResponderEliminar¡Guau! Este capitulo si que esta lleno de intriga, me da pena saber las crisis de nervios que sufre, y aun no comprendo porque. ¡Gran novela! Gracias por escribir esta linda historia. Me ire rapido y apresurada a leer el proximo capitulo, es que... ¡Estoy intrigada! Jajaja. ¡¡¡TE QUIERO CON TODO MI CORAZON HASTA EL INFINITO Y MAS ALLA!!! ♥
Con cariño...
Yam! ♥