Capítulo XIV
Luego de la llegada de Michael, Madeleine había cambiado mucho, ya no sufría de crisis nerviosas.
Michael decidió llamar a un doctor, para saber sobre el estado de Maddie.
- Michael - Dijo el doctor - Madeleine está durmiendo, sería bueno que la dejaras descansar.
- Esta bien - Sonrió - ¿Cómo esta Maddie?
- La verdad, es que desde la ultima vez que la vi, ha mejorado bastante.
Michael solo sonrió.
- Ella siempre lo mencionaba a usted, decía que lo extrañaba mucho - Pausó - Le quité algunos medicamentos, que no son necesarios, por lo tanto no debe seguir tomándolos. Pero tendrá que tomar otros, que deje en la habitación.
- No se preocupe doctor, yo me haré cargo.
- Me parece bien Michael - Sonrió - Me retiro, espero que este bien, y cuide a Madeleine, las indicaciones, las anote en una hoja que esta sobre la mesa de noche.
- Muchísimas gracias doctor, no se preocupe que yo la cuidare.
- Trátela con amor.
El joven solo sonrió. Esa frase recorría su cabeza una y otra vez.
Entró a la habitación, recogió los medicamentos y las indicaciones del doctor, para guardarlas en un lugar seguro. Luego volvió a la habitación de Madeleine, se sentó en el suelo y la observó. Mientras ella dormía, él acariciaba el cabello de la chica y le susurraba frases o palabras. Pero había algo que quería decirle desde hace mucho tiempo atrás.
¿Era hora de decirlo?
No, no lo haría, guardaría el secreto, al menos por ahora.
De pronto entró Blue, se acercó a Michael y se sentó a su lado, lo miraba fijamente a lo ojos, se lamió la pata para luego subir a los pies de la cama.
- ¡Oh! Pequeño Blue, ¿donde estabas? - Sonrió.
El pequeño gato solo lo observó y cerró sus ojos.
- Durmiendo, supongo - Rió, contestándose a si mismo - Tú y Charlie me ayudaran a cuidar a Maddie. Eres un dormilón Blue.
Luego de un rato, Maddie despertó. Sentía mucho sueño y estaba un poco mareada.
- Se me cierran los ojos solos - Dijo bostezando - Perdón - Rió.
- Descuida - Pausó - ¡Buenas tardes señorita Madeleine!
- Buenas tardes Mike, ¿que hora es?
- Son las 19:15 de la tarde, casi noche.
- Dormí mucho, creo que es hora de que me levante, además tengo hambre.
- ¿Vamos a comer?
- ¿En pijama?
- Si quieres - Sonrió.
- Prefiero cambiarme, me sentiría rara, por que tu no estás en pijama - Dijo acariciando a Blue.
- Esta bien, te dejo para que te cambies - Dijo saliendo de la habitación.
Maddie se cambió de ropa y bajó al comedor.
- ¿Michael? . Preguntó mirando hacia todos lados - ¿Donde se metió ese niño malo?
La muchacha buscó por toda la casa, pero él no estaba.
Abrió la puerta que daba al jardín, ahí estaba él, sentado bajo la sombra del árbol más grande, su favorito.
Ella camino en silencio, hasta donde el se encontraba, se sentó a su lado y recostó su cabeza en el hombro del chico.
- ¿Por que tan solo? - Preguntó ella.
- Quería pensar - Dijo él, mirando a un punto fijo.
- ¿Que pensabas?
- En todo lo que ha pasado a lo largo del tiempo. También en...nosotros.

¡Barby querida! ♥ ¿Como estas hermanita? Deseo que te encuentres muy bien. Yo aqui, super contenta de poder comentar los capitulos de tu hermosa novela.
ResponderEliminar¡Que me fascina esta historia! Me encanta cada uno de los capitulos. Esto me lleno de ternura, saber la mejoria de Maddie me deja mucho mas tranquila. Que lindo cando dice que pensaba en "nosotros" eso si que es muy tierno de su parte y ademas que cuide de ella. ¡Yo quiero un niño malo como el! :P
¡¡¡TE QUIERO CON TODO MI CORAZON HASTA EL INFINITO Y MAS ALLA!!! ♥ ¡Te aprecio mucho!
Yam! ♥