Capítulo 21.Nicole aún no podía dormir, por su cabeza rondaban muchas cosas. Una pequeña luz entro en la habitación, la puerta se entreabría, cuando volvió a cerrarse, se levanto de la cama y observó a través de la pequeña rendija entre la puerta y la pared. Ahí estaba él.
Las respiraciones de ambos eran aceleradas, presentían que el otro las oía, como se llamaban mutuamente.
Él cerró sus ojos, quería besarla, recordar cada centímetro de su piel. Su mente lo llevaba al pasado y sonreía. Abrió sus ojos y se arrodillo al lado de la puerta, suavemente poso sus dedos sobre el picaporte para abrirla nuevamente, para luego toparse con el rostro de Nicole. Se observaron un instante y entraron a la habitación.
– Nicole, yo...
Pero ella lo interrumpió con un beso en los labios, uno que se condensó en aquel instante, parecía que el tiempo se detenía para ellos dos. Ella rodeo el cuello de él, con sus brazos, mientras él la tomaba delicadamente de la cintura dejándola contra la pared, hasta que se separaron.
– Perdón Michael – Dijo desviando su mirada.
– No es necesario que pidas perdón, no has hecho nada malo – Susurro en el oído de ella.
Un pequeño escalofrío recorrió el cuerpo de ella. Él poso sus labios sobre el cuello de ella, y lentamente se alejo, se miraron y continuaron besándose y quitándose la ropa sin prisa, mientras recorrían la piel del otro una y otra vez, para nunca olvidarla.
Con cada beso y cada caricia iban acercándose a la cama, hasta que cayeron en ella.
No se habían olvidado, cada beso demostraba que aún seguían amándose, cuando Nicole, al verlo por primera vez después de años de ausencia, recordó aquel amor, al igual que Michael. Pero, algo les impedía estar juntos, no podían, sin embargo, su mente no lograba procesar lo que estaba ocurriendo.
Era amor del puro.
Luego de cubrirse con las sábanas, se abrazaron.
– Michael, esto está mal, no debió ser.
– ¿Por qué? ¿Qué ocurre?
– Por Hayley y por...Lisa, estás casado con ella, esto está mal – Dijo tratando de levantarse de la cama, pero Michael la detuvo.
– Lisa es parte de mi pasado, ya no la amo.
– ¿Y Hayley? ¿Acaso te olvidaste de ella? Desde siempre me dijiste que la amabas, ¿donde quedo eso o te olvidaste de ese amor, porque desapareció hace 4 años?
– No, Nicole no es así. Tú sabes que te ame y aún sigo amándote – Dijo besándola.
– Y yo aún conservo ese anillo.
Luego de quedarse dormidos, la noche comenzaba a marcharse y la madrugada traía consigo unas cuantas sorpresas.
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