martes, 4 de octubre de 2011

Jar of Hearts

Capítulo 28




- ¿Qué ocurre Hayley? El doctor acaba de decirme '¡Felicidades!' ¿Esta todo bien?
- Todo bien, me dijo que debo alimentarme bien y dejo esos medicamentos - Sonrió.
- Te dije que era bueno que te vea un doctor, no sé que te dijo pero tienes una sonrisa - Rió - Aún no entiendo lo que me dijo el doctor.
- Estarás así en un momento Michael.
- ¿Por qué? Necesito que alguien me explique.
- Ven aquí, sientate que no quiero que caigas al suelo de la impresión - Rió - Preparate Michael, porque... en un tiempo más serás padre - Sonrió.
- ¿Estás embarazada? - Dijo con una enorme sonrisa y un brillo especial en los ojos.
- Si Michael, serás padre, tendremos un pedacito de ambos.


Ambos se abrazaron, era ese 'algo' que su vida anciaba hace mucho, era ese brillo que borraba todo lo malo. 














Los días comenzaban a avanzar, pronto un par de meses habían quedado atrás, el vientre de Hayley comenzaba a notarse, todo se veía bien.
Michael había retomado su trabajo y Hayley se quedaba en casa. Durante el día caminaba a la playa, y en un lugar bastante apartado se sentaba a observar el cielo, y el continuo ir y venir de las olas.














Hayley ya tenía 4 meses de embarazo, había dejado de ir a la playa, se quedaba en casa. 
Para Michael algo no iba bien, a veces la notaba rara, sentía que algo le ocultaba, pero por más que trataba de conseguir una explicación por parte de Hayley, ella se encerraba en una burbuja, y no lo dejaba entrar.



Era una de las primeras mañanas del otoño, cuando Michael desperto Hayley no estaba a su lado, se levanto de la cama y al caminar frente al baño algo llamo su atención. Se apoyo contra la pared, al lado de la puerta del baño. Hayley al salir de allí, balbuceo unas palabras, que Michael logro escuchar.


- ¡Me siento gorda! ¡Maldita sea! - Dijo observándo el techo de la habitación.


Hayley volteo y al ver a Michael, solo se quedo ahí como si estuviese petrificada.


- Michael, pensé que ya habías salido al trabajo - Dijo con su rostro pálido.
- Hoy no voy a trabajar por la mañana - Dijo serio - ¿Sucede algo? Estas muy pálida.
- Síntomas del embarazo, solo eso - Dijo buscando su ropa en el closet - Voy a cambiarme de ropa.





La mañana transcurrió de una forma normal, luego de almorzar Michael salió, sin avisar. Hayley corrió al baño, al salir de ahí, se recostó en la cama, mantenía su mano izquierda sobre su vientre, y la derecha sobre su cabeza, con los ojos cerrados, transcurrieron alrededor de quince minutos en esa postura, para luego levantarse de la cama y asomarse al balcón, su cabello se movía lentamente con el viento.
Sintió que una mano se posaba en su cintura y otra en su hombro descubierto por la polera, cerró sus ojos, era Michael. Ella suspiró, con sus ojos cerrados.


- Hayley, pase lo que pase, por favor nunca me ocultes nada, sea lo que sea, no voy a juzgarte -   Susurro en el oído de ella.



Ella rompió en llanto y lo abrazó. Necesitaba un abrazo, no podía más.

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