Capítulo 26
En un intento desesperado recorrió la habitación y su mirada choco contra la puerta del baño, se acerco con lentitud y entro en él, le llamo la atención que la bañera este con el agua hasta arriba, se acercó de tal manera que parecía una escena en cámara lenta y bajo toda esa agua estaba Hayley, con sus ojos cerrados.
La respiración de Michael comenzó a agitarse, comenzó a sentir un nudo en su garganta, sus ojos desprendían pequeñas gotas. Su cuerpo reaccionaba de manera independiente a su cabeza, no de forma conjunta, no como uno solo.
Saco a Hayley de aquel lugar y la dejo en el suelo, parecía no tener pulso, su rostro era aún más blanco de lo que era normalmente, estaba realmente helada, sus ojos se mantenían cerrados y su respiración solo se podía apreciar, viéndola detenidamente. El masaje cardíaco parecía no tener los resultados esperados, su vida parecía irse de este lugar, parecía desprenderse de su cuerpo.
- Hayley, por favor no me dejes, te juro que si tu te vas me voy contigo - Balbuceo mientras besaba la frente de ella - Perdoname.
Las manos de Michael temblaban mientras trataban de que Hayley vuelva, luego de unos par de minutos, ella reaccionó, debilmente abrió sus ojos, su respiración continuaba siendo debil, temblaba de frío y lentamente se sento en el suelo, sus fuerzas parecían consumirse cada segundo e irse con el agua que resbalaba de su cuerpo. Él la abrazo fuertemente, como si el aire que respiraba dependiese de ello, lloraba como nunca antes, sentía que en cualquier momento la vida de Hayley podría escurrirse entre sus dedos, ella parecía estar congelada en un lugar muy lejano, su cuerpo estaba con Michael pero su mente no.
Él busco una bata y una toalla, envolvió el cuerpo de ella en la bata y la tomo en brazos, hasta la habitación, la dejo sentada sobre la cama y se arrodillo frente a ella, en el suelo, para secar el cabello de la chica, ella sonreía, poco a poco el color volvía a su cuerpo, una vez que la ropa mojada que traía fue reemplazada por ropa seca, abandonaron la habitación, para ir a la de Hayley, la llevo nuevamente en sus brazos y la dejo en la cama, cubriendola con las sábanas casi por completo.
- Michael - Dijo ella en un debil susurro, casi imperceptible.
Él solo volteo.
- ¿Puedes quedarte conmigo? No quiero sentirme sola.
- Claro - Sonrió.
Se sentó al lado de ella y la miro a los ojos.
- Casi te pierdo - Murmuró mirando el suelo - ¿O te había perdido mucho antes?
- No me has perdido, no aún Michael, tal vez físicamente podría haber sido, pero lo físico no es todo, mi corazón siempre estará contigo, aunque no me puedas ver.
- Lo sé, pero... ¿A quién le dire un 'te amo'? ¿A quién abrazaré? - Dijo dando un pequeño beso en la frente de ella.
- Mientras estaba bajo el agua, aún estaba consiente, cuando me sacaste de ahí, podía escucharte Michael. Si llegara a morirme no debes pensar que tu también debes hacerlo, simplemente sigue adelante, prometemelo - Sonrió.
- No puedo Hayley.
- Hazlo por mi.
Dudo por un pequeño instante.
- ¿Y si no puedo cumplir con eso?
- Si quieres tener hijos, debes hacerlo por ellos.
Un pequeño brillo iluminó la mirada de Michael.
- ¿De verdad quieres eso?
- Algún día puede ser, solo espero sobrevivir para eso.
- Será un pedacito tuyo.
- Un pedacito de los dos - Dijo jugando con los rizos del cabello de Michael.
- Tu tendrás que desenredar mi cabello después Hayley - Dijo riendo.
- No te preocupes, puedo hacerlo - Dijo besando la mejilla de él.
Al parecer un pequeño destello de luz comenzaba a nacer desde hoy, en la relación de Hayley y Michael, parecían venir tiempos mejores, parecía que la vida al fin les sonreía.

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